El Arsenal inglés disputará la final de la Liga de Campeones

Después de 20 años y tras derrotar al Atlético de Madrid 1-0, el equipo londinense volverá a disputar el título del torneo más importante de clubes del mundo.

El encuentro disputado en el Emirates Stadium fue muy estratégico y bien planteado por parte del técnico Mikel Arteta, en el que los Gunners convirtieron en el momento justo a través de Bukayo Saka, en el ocaso del primer tiempo. En la etapa complementaria supieron sostener la ventaja, e inclusive pudieron ampliarla.

El conjunto londinense supo reducir al “colchonero” a su mínima expresión: la del sacrificio. En ese aspecto, los de Diego Simeone fueron fiel a su espíritu, pero careció de elaboración de juego para recuperarse del primer golpe.

Para el segundo tiempo hubo momentos en los que el Arsenal mantuvo el dominio de la posesión que demostró en el primer periodo, ante un “Aleti” que no supo reaccionar, ni tampoco tuvo argumentos para inquietar de manera seria la portería de David Raya.

Fue tan interesante el trabajo táctico del equipo inglés, que los de Simeone -con un planteamiento bastante conservador-, no pudieron zafarse de la presión y marca zonal, la cual desconectó a jugadores claves como Julián Álvarez, Antoine Griezmann y Giuliano Simeone, entre otros.

Honestamente, sin mostrar un fútbol deslumbrante, el Arsenal hizo gala de su buen juego en equipo para dominar el partido de principio a fin. Tuvo la posesión de la pelota, fue paciente y conquistó el gran premio que vino a buscar: la final de la Liga de Campeones, que se disputará el 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest (Hungría).

No obstante, el equipo londinense pasó momentos de angustia, como la oportunidad que dilapidó Giuliano Simeone solo frente al arco en los primeros minutos de la segunda parte, cuando no supo aprovechar el garrafal error de William Saliba, pero fue Gabriel Magalhaes que con lo justo incomodó al delantero para una definición imperfecta.

El técnico Simeone ingresó a Alexander Sørloth en el complemento, también estuvo cerca del empate, tras un centro por bajo desde la izquierda que -con todo a favor- no pudo impactar para enviarla al fondo de la red.

Al final, la supremacía del local fue suficiente para justificar la victoria. Quiso y buscó más que su rival desde el principio, y por eso su triunfo es difícil de objetar.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios