Montoya vs. Montoya

Juan Pablo y Sebastián Montoya estuvieron en rueda de prensa para presentar el Circuito Pony Malta.

Montoya vs. Montoya. El padre y el hijo, el pasado y el presente. Misma sangre, pero de personalidades diferentes. Gestos más duros del progenitor, sonrisa permanente del heredero. Camisa celeste clara del mayor y blanca del menor. Mesa compartida en el desayuno de presentación del Circuito Pony Malta que se celebrará el 16 de agosto en Barranquilla: Omelette para Sebastián y huevos al tiesto con chorizo para Juan Pablo, pero al fin y al cabo algo en común y que los unirá por siempre, como un cordón umbilical, la pasión por la velocidad.

Sin duda, los Montoya están de fiesta, y en medio de la informalidad y antes del protocolo, el Cuchenials, quien logró espacio en el evento a última hora (el organizador les da prioridad a las nuevas generaciones), saluda, pregunta y entiende.

– ¿Y el otro año?
– De qué me habla -la respuesta de Juan Pablo-
– No será de fútbol (risas)

“La verdad llegará su momento de hablar de eso y cuando así sea todo el mundo lo va a saber”, dice el excorredor de Fórmula 1, quien se dirige a su hijo para saber la fecha de una prueba. Ellos saben de qué hablan y en el ambiente, o al menos en la percepción de quien esto escribe, es que ya puede haber claridad sobre el futuro de Sebastián en la temporada 2027, aunque en esta disciplina, a última hora puede pasar cualquier cosa.

El Cuchenials, como los chismosos, se aleja con los oídos despiertos, pues no clasificó para el uno a uno reservado para los nuevos comunicadores, y como se le enseñó en las aulas de clase entiende que debe buscar formas, obviamente bajo el respeto, para encontrar elementos que le den vida a la palabra escrita, que dicen, está perdiendo la partida. Y el tema principal en la mesa, el fútbol, con Sebastián como protagonista. Barcelona, Real Madrid, Cucurella y Ferrán… Comentarios que, contrario a Juan Pablo, dan muestras de que a él si le gustan los temas de la ‘pecosa’.

Unos cuantos minutos, los suficientes para degustar el alimento de la mañana, acompañado por una Pony Malta. Luego, la presentación formal y las palabras para todos. El primero en intervenir, el padre, y así tiene que ser, porque en este caso si opera aquello de “edad, dignidad y gobierno”, frase que se refiere a las tres cualidades clásicas que antes se usaban para pedir o mostrar respeto a los mayores y a las autoridades.

“La intención nuestra es darle la oportunidad a la gente en Colombia de ver carros a los que no tienen acceso. Por eso trajimos el Fórmula Uno (Williams-BMW) con el que gané en Brasil (24 de octubre de 2004) y lo vamos a tener como exhibición. También estará en Barranquilla el Indy con el que gané las 500 Millas de Indianápolis en el 2000, el de Target. Este auto, generalmente está en el Museo de Indianápolis y lo vamos a usar, algo que de verdad me parece muy chévere, pues realmente me sorprendió que me lo prestaran porque no lo dejan llevar a ninguna parte. Hay dos carros de estas características en la actualidad, pero el de Barranquilla es el real. Otro vehículo será un stock car de Nascar de dos puestos y eso es muy bueno, porque podremos darle vueltas a la gente y el dolor de cabeza va a ser para Pony Malta para escoger a quienes, úes yo me encargo de manejarlo y nada más. Y también tendremos los piques con Sebastián, que van a ser emocionantes. Nuestra intención, y la gente que conoce de autos sabe de qué se trata, es como tener un Festival de Goodwood (evento anual de automovilismo que se realiza en Inglaterra desde 1993) en Colombia, pues realmente acá no hay carros que uno diga ‘Dios mío’”.

Sus ojos se iluminan cuando se refiere a otra de las sorpresas y entiende uno el por qué, pues como todo padre siempre se sentirá orgulloso de su hijo: “En el Malecón estará el Fórmula 2 de Sebastián, que es una locura. Cuando pusimos los post dijimos que alcanzaba 290 kilómetros por hora y me regañó, porque hace 330 kilómetros”. Y termina su primera intervención afirmando que “obviamente, para pensar en algo como Goodwood, depende de que toso salga bien, pues de ser así se puede crear una cultura y crecer. Es importante que la gente responda y así poder traer cosas que nunca se han visto en Colombia”.

Sebastián toma la posta y como su padre, con los ojos, deja ver su emoción. “Para mí es algo increíble. En Hungría había unos aficionados colombianos y me dijeron que también iban a estar en Barranquilla, lo que demuestra que en el país hay una gran pasión por el automovilismo. Pienso que este evento le va a abrir los ojos a la gente y le va a dar la oportunidad de ver lo que hay afuera y lo que hacemos nosotros en el exterior”.
Y la única pregunta del Cuchenials para Juan Pablo. ¿Cree usted que este va a ser el punto de inflexión para el automovilismo colombiano y que eso nos permitirá soñar en grande y tener el próximo año la Indy Car?
“Reitero, si sale bien el evento podemos decirles a los de la Indy Car, ‘mire que en Colombia el automovilismo mueve gente’ y demostrarles que en Barranquilla las cosas pueden funcionar”.

Si bien la elección del evento corrió por cuenta de Pony Malta, Juan Pablo al respecto opina que “en esta ciudad entienden que, aunque las inversiones son muy altas, un evento como la Indy Car puede traer muchos beneficios económicos y de turismo para la ciudad. Y doy un ejemplo, quién conocía Bakú y Azerbaiyán, pero gracias a la Fórmula 1 muchos fuimos y nos dimos cuenta de lo que era. Lo mismo puede pasar con Barranquilla, pues la gente cuando se refiere a Colombia habla es de Cartagena, Medellín y Cali”.

Y es que hay que reconocer que, a su manera, aunque a veces los detractores no lo reconozcan, Juan Pablo ha tratado de acercar el automovilismo a los colombianos. Lo hizo con la Carrera de las Estrellas a través de la Fundación Fórmula Sonrisas, con invitados especiales de la Cart y la Fórmula Uno, pero también lo intentó cuando aceptó la representación de la categoría X30 Challenge de karts, con la que pretendió una mayor igualdad en la disciplina. En su momento, en 2016, y luego de su Carrera de Estrellas, afirmó que “me di cuenta de que en el kartismo estaba primando la guerra de billeteras. Por eso quise buscar una dirección sana y poder ayudar para que fuera mejor y transmitir parte de mis enseñanzas y hacer ver que no siempre el que acelera más es el más rápido”.

¿Y cómo es eso del duelo Montoya vs Montoya?

“A veces la gente no entiende lo competitivos que somos en todo, en el padlle, en Mario Kart y en lo que sea. Por eso esperamos que la gente disfrute este show (se retarán en un BMW M340 cada uno). El evento de Barranquilla va a ser como un Salón del Automóvil en vivo, en el que no verán los carros puestos en un display, sino que podrán oírlos, verlos prendidos y sentir el olor a aceite y gasolina, que es al final lo que nos mueve la aguja”, dice Juan Pablo.

Y Sebastián responde: “así es y la idea es poder pasarla bien y mostrarles a los aficionados lo que podemos hacer, que disfruten, se emocionen y vean la diferencia con lo que hoy hay en Colombia. Tú no corres hace más de año y medio y esa es mi ventaja”.
De inmediato Juan Pablo intervine: “Y cuántos años llevas corriendo y cuántos yo”. El duelo está casado…

Eso sí, para el padre, el Circuito Pony Malta es “emoción y pasión” y para Sebastián es “velocidad pura”…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, considere ayudarnos desactivando su bloqueador de anuncios