Balance de Gianni Infantino tras una década al frente de la FIFA
El respaldo de Alejandro Domínguez en Cali sitúa el foco en la inversión en las federaciones, el Mundial de 48 selecciones, el fútbol femenino, el desarrollo del talento y la lucha contra el racismo.

El respaldo expresado el viernes en Cali por Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, ha situado de nuevo en primer plano el balance de los diez años de Gianni Infantino al frente de la FIFA. Domínguez destacó el éxito de la primera Copa Mundial disputada con 48 selecciones y sostuvo que no debe olvidarse el trabajo desarrollado durante su presidencia.
El pronunciamiento se produce en plena discusión por la retirada de FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto de crear una filial para gestionar actividades comerciales y competiciones de la FIFA y vender un 20 % a inversores privados. Tras reconocer que la propuesta había generado divisiones, Infantino anunció que no seguiría adelante. Domínguez valoró la rectificación y defendió que las diferencias se aborden con diálogo, incluso cuando no exista acuerdo.
Sin restar relevancia al debate sobre la gobernanza, cinco resultados medibles ofrecen una perspectiva más amplia sobre la etapa de Infantino al frente del organismo:
Más inversión directa en el desarrollo del fútbol
FIFA Forward, creado en 2016, multiplicó por siete la financiación directa a las 211 asociaciones miembro. En el ciclo 2023-2026, cada federación puede acceder a hasta USD 8 millones, mientras la FIFA cifra en USD 5.000 millones la inversión global en desarrollo realizada durante la última década. En Colombia, Forward aportó más de USD 2,3 millones al proyecto «Fútbol con Futuro» 2022-2025; la FCF ha documentado, entre otros resultados, la incorporación de cuatro videoanalistas, un nutricionista transversal y una base de datos con más de 400 futbolistas.
Un Mundial más global que respondió con récords
La ampliación de 32 a 48 equipos dio a más países la oportunidad de competir en el máximo escenario. La edición de 2026 ha reunido 48 selecciones y se han disputados 104 partidos, logrando números destacados como los 6.810.966 espectadores y una ocupación del 99,7 %, según la FIFA: la mayor asistencia acumulada en la historia del torneo. Es precisamente el resultado que Domínguez situó en el centro de su respaldo, al considerar que el nuevo formato había superado sus propias expectativas.
Un salto de escala para el fútbol femenino
Durante esta etapa, la Copa Mundial Femenina pasó de 24 a 32 selecciones en 2023 y el fondo de premios alcanzó los USD 110 millones, más del triple que en 2019. El torneo reunió a 1,98 millones de espectadores en los estadios y alcanzó una audiencia mundial de 2.000 millones. La FIFA informa además de más de 1.700 proyectos de desarrollo femenino ejecutados en 204 asociaciones. En Colombia, FIFA Forward fue uno de los pilares para crear en 2017 la primera liga profesional femenina del país.
Más caminos para detectar y desarrollar talento
El programa FIFA Talent Development Scheme (TDS) ha llegado a más de 200 asociaciones con asesoramiento especializado para identificar y formar a jóvenes, con independencia de su lugar de origen o situación económica. El programa persigue establecer 75 academias de élite para 2027, destinadas a ofrecer a niñas y niños mejores entrenadores, instalaciones y competición. La ampliación de los torneos juveniles completa un itinerario más claro desde la base hasta el alto rendimiento.
Una respuesta común contra el racismo y el abuso digital
En 2024, las 211 asociaciones aprobaron por unanimidad la iniciativa mundial contra el racismo Global Stand Against Racism. Desde entonces se ha modificado el Código Disciplinario de la FIFA, se ha implantado el gesto de brazos cruzados contra el racismo en sus torneos y se ha extendido el Servicio de Protección en Redes Sociales. Hasta abril de 2026, este sistema había protegido a más de 12.000 personas y 570 equipos; durante el Mundial de 2026 moderó más de 53 millones de publicaciones y comentarios.
Estos avances no eliminan las preguntas abiertas por FFE ni hacen innecesario el control institucional. Sí permiten situar la controversia dentro de un balance más completo. El mensaje de Domínguez en Cali fue precisamente ese: preservar la estabilidad del fútbol, reconocer los resultados alcanzados y continuar trabajando mediante el diálogo. A una década de su elección, la presidencia de Infantino puede evaluarse también por los recursos que han llegado a las federaciones, las nuevas puertas abiertas a países, mujeres y jóvenes, y la conversión de compromisos globales en programas concretos.