Montoya vs. Montoya, en el Circuito Pony Malta en Barranquilla
El festival de la velocidad se realizará en la capital del Atlántico el próximo 16 de agosto.
“En Barranquilla me quedo”… Al menos, para los amantes del automovilismo, así será el próximo 16 de agosto. Y hay razones de peso, pues el Gran Malecón, a orillas del Río Grande la Magdalena, se convertirá en el escenario del Circuito Pony Malta, evento que tiene como objetivo demostrar que en Colombia sí se pueden hacer eventos de talla internacional y podría convertirse en el abrebocas de una competencia de la Indycar en 2027, porque definitivamente se vale soñar en grande.
No es una competencia, sino más bien se trata de un festival masivo de velocidad y adrenalina que acercará a los colombianos a un deporte que para muchos parece lejano y que solo pueden disfrutar por televisión. Un sueño que comenzó a cobrar forma en una charla informal y al que se le dio vida gracias a un matrimonio que se inició décadas atrás entre Pony Malta, la bebida de campeones, y el mejor piloto de la historia del automovilismo colombiano, Juan Pablo Montoya, quien nos hizo enamorar de la disciplina gracias a sus actuaciones en la serie Cart y posteriormente en la ‘Gran Carpa’ del mundo de la velocidad.
Barranquilla, la ‘ciudad milagro’, ha sufrido una gran transformación y sigue dando ejemplo de grandes cosas y por eso el Malecón, ese lugar hoy lleno de vida, otrora abandonado, se convertirá en un autódromo ocasional, con capacidad de albergar a 10.000 espectadores. Dicen que la unión hace la fuerza. Por un lado, está la de los Montoya, padre e hijo, pero por el otro el empuje de la empresa Bavaria y su producto Pony Malta, que también tuvo eco en Ocesa, Páramo Lab y la Alcaldía de Barranquilla.
Dicen que recordar es vivir y por eso uno de los principales atractivos del evento automovilístico será el Museo Pony, una exhibición que reunirá vehículos y elementos representativos de distintas épocas de la disciplina y, en especial del recorrido de Juan Pablo por las diferentes pistas del mundo. Entre ellos, el Williams FW25, ese monoplaza azul y blanco con el que Juan Pablo Montoya corrió la temporada 2003 de la Fórmula 1, incluso acariciando el título mundial.
Conocido como el “cohete de Grove”, este auto es una reliquia de la añorada era de los motores V10. Impulsado por un motor BMW P83 de 3.0 litros. Una verdadera sinfonía capaz de erogar 940 caballos de potencia a casi 19.000 RPM y alcanzar 360 km/h. Con este modelo, Montoya logró dos victorias inolvidables, en Mónaco y Alemania (circuito de Hockenheim), además de subir al podio podio en nueve oportunidades, lo que le significó ser tercero en la clasificación general.
Por otro lado, en pista estará el Dallara F2 2024 con el que Sebastián Montoya compitió en la temporada 2025 (obtuvo tres podios), con la escudería italiana PREMA. Un vehículo equipado con un motor Mecachrome V6 Turbo de 3.4 litros, el cual genera más de 620 HP y alcanza 290 km/h, con un poder de aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 2.9 segundos.
¿Y qué dice el padre? (Juan Pablo): «Me hace muy feliz poder compartir con la gente en Colombia una parte de la historia del automovilismo, desde los carros con los que competí hasta los que hoy impulsan el camino de Sebastián. Queremos acercar este deporte a las personas, mostrarles cómo se vive el automovilismo al más alto nivel y brindarles una experiencia a la que normalmente no tendrían acceso. Ojalá este sea el comienzo de un evento que siga creciendo con los años, al estilo de los grandes festivales internacionales del motor, donde convivan la historia, la innovación y la pasión por las carreras. Para mí, esta también es una forma de devolverle un poco al país todo lo que me ha dado».
¿Y el hijo? (Sebastián)»Estoy muy emocionado por lo que vamos a vivir en Barranquilla. Llevamos varios meses preparando este evento y creo que será una oportunidad única par: a acercarle a la gente en Colombia lo mejor del automovilismo, no solo con carros que han marcado la historia de este deporte, sino también con algunos de los que hoy compiten al más alto nivel internacional. Me ilusiona mucho que tantas personas puedan ver estas máquinas por primera vez en el país y vivir de cerca lo que significa este deporte. Ojalá esta experiencia siga despertando la pasión por el automovilismo en Colombia y motive a muchos niños y jóvenes a soñar con llegar algún día a competir en los escenarios más importantes del mundo».
Las emociones están aseguradas y ese domingo será inolvidable para los barranquilleros. Las puertas se abrirán a las 9:30 a.m. y el primer rugido de los motores se dará con el llamado duelo «Montoya vs. Montoya». Será un enfrentamiento inédito, en el que padre e hijo medirán fuerzas en un reto reto estilo Race of Champions, a bordo de dos BMW M340i con las mismas características técnicas. Modelos de alto desempeño, capaces de alcanzar los 250 km/h. Las apuestas están abiertas…
Luego de esa gran apertura, se vendrá el encuentro con la nostalgia y la mejor oportunidad para revivir las emociones de la temporada 2000, gracias a la exhibición del monoplaza con el que Juan Pablo Montoya, en condición de novato, se tomó su primer gran sorbo de leche en las 500 Millas de Indianápolis, en condición de novato. También estará en pista el Fórmula 2 de Sebastián, mencionado con anterioridad.
Pero hay más cosas. Por un lado, está el llamado Isuzu Champions’ Parade, con la familia Montoya y otros grandes referentes del deporte colombiano, en un desfile que celebrará el legado de los campeones, así como la exhibición de SuperCars, de la mano de Podium, con modelos como el Porsche 911 GT3, 911 Turbo S, 911 GT3 RS (992) y 718 Boxster S, entre otros. Y como un buen complemento, habrá una exhibición de carros clásicos, con verdaderas joyas del automovilismo, como el Porsche 356 America Roadster de 1954, el Ferrari 328 GTS, el Chevrolet Corvette de 1957 y 1958 y el Ford Mustang Fastback de 1966, entre otros modelos icónicos.
Y no se podían quedar por fuera los encargados de abrir el camino, la dinastía Montoya, conformada por Pablo y Diego Montoya, dos grandes figuras del automovilismo y quienes engalanarán la pista con su presencia, al volante de carros de montaña, reviviendo una tradición familiar que marcó la historia de la disciplina en el país.
Para los aficionados estarán las Hot Laps, de la mano de Autogermana y BYD, que permitirán vivir experiencias de velocidad en pista. Como parte de este ecosistema de aliados, Adidas también se suma al Circuito Pony Malta con una experiencia alrededor de Adidas Motorsport, su línea inspirada en el mundo del deporte motor, reforzando la conexión del festival con algunas de las marcas más icónicas de esta disciplina. A esta gran celebración también se vinculan el Club Los Tortugas y marcas como Kevins Joyeros, Heinz, Baterías Duncan y Combarranquilla
¿Y el cierre? Concierto con destacados artistas colombianos, que pondrán el broche de oro a una jornada que quedará grabada por siempre en la mente de los amantes de la velocidad.