Mindeporte y Contraloría Distrital, al rescate de la Unidad Deportiva El Salitre
Increíble. El escenario más importante de la capital de la República está fuera de servicio y abandonado desde hace ocho años.
Tras realizar una visita a terreno en la Unidad Deportiva El Salitre (UDS) para constatar el estado real del proyecto, la ministra del Deporte, Patricia Duque Cruz, y el contralor de Bogotá, Juan Camilo Zuluaga Morillo, hicieron un llamado para retomar y finalizar las obras de renovación de la Unidad Deportiva El Salitre (UDS).
La UDS, espacio clave para el desarrollo del deporte en la capital del país, está concebida para beneficiar a cerca de 330 mil personas en disciplinas deportivas de alto rendimiento, pero está fuera de servicio desde 2017, cuando se planeó una remodelación que después generó múltiples y millonarias demandas por incumplimientos de los contratistas.

Durante el recorrido, la ministra del Deporte y el jefe del órgano de control evidenciaron que la estructura se encuentra en situación de abandono y deterioro, a pesar de que el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, IDRD, suscribió, en octubre de 2023 un nuevo contrato para su renovación, que contemplaba la fase de estudios y diseños, a ejecutarse en siete meses, por la cual ya se han pagado más de $833 millones. Sin embargo, dichas actividades presentan un retraso cercano a los 22 meses.
El contrato iniciado el 23 de octubre de 2023, con un plazo total de 20 meses, proyectaba su entrega final para junio de 2025, no obstante, a la fecha la obra de la UDS acumula un retraso de 10 meses en su ejecución.

Patricia Duque Cruz, ministra del Deporte, indicó que «a esto no se le ve avance de ninguna clase, yo sí le quiero pedir con todo respeto al organismo de control -al que le compete de verdad la vigilancia de estas obras en Bogotá- que le ponga la mano de verdad, porque es una necesidad para nuestros deportistas”.
Por su parte, Juan Camilo Zuluaga Morillo, contralor de Bogotá, señaló que “el acompañamiento de la Ministra del Deporte denota la importancia de esta obra para Bogotá y la Nación. Mantendremos un seguimiento riguroso a las actuaciones realizadas en el proyecto”.
Desde 2017, la remodelación del escenario más importante de la ciudad, sede de varias de las ligas deportivas distritales y ubicada en el corazón de la capital, se convirtió en un tremendo dolor de cabeza. Se han suscrito ya tres contratos, pero las obras no avanzan y los coliseos, oficinas y zonas verdes del entorno están abandonados.