Boston Celtics y Jayson Tatum son la mayor incógnita de los playoffs de la NBA

Luego de su regreso, tras la lesión del talón de Aquiles, al alero de Boston le ha costado encontrar ritmo deportivo y un lugar en el quinteto de Massachusetts.

En el vestuario de los Boston Celtics, en el TD Garden, se le preguntó a su alero superestrella Jayson Tatum, sobre las frustraciones que experimentó durante su travesía de casi 300 días para recuperarse de una rotura del tendón de Aquiles.

“No tenía ni idea de cómo iba a ser esta mier…», comentó Tatum tras la derrota de Boston ante los Minnesota Timberwolves. “Es duro. En el momento, intentas no pensar en ello. Solo quieres volver a ser Jayson Tatum y sentirte tú mismo otra vez. No soy Superman, así que, obviamente, esto va a llevar algún tiempo”.

Luego de perderse los primeros 62 partidos, Tatum regresó el 6 de marzo con una ovación de pie por parte del público de Boston. Y en ocasiones —incluyendo aquel debut de temporada contra los Dallas Mavericks, en el que registró 15 puntos y 12 rebotes en 27 minutos—, Tatum mostró destellos del nivel de “All NBA” que ha convertido a este alero de 28 años en uno de los 10 mejores jugadores de la liga.

Tatum ha anotado dobles dígito en los ocho partidos que ha disputado —alcanzando al menos los 20 puntos en cinco de ellos—, sumando además cuatro dobles-dobles. Sin embargo, esas cifras enmascaran las comprensibles dificultades de adaptación que conlleva la reincorporación gradual de la superestrella de Boston en plena lucha por clasificarse a los “playoffs”.

Los Celtics, cuya renovada plantilla comenzó esta temporada con las expectativas más bajas de la franquicia en una década, han protagonizado una campaña memorable que los sitúa en segundo lugar de la Conferencia Este y como favoritos en las apuestas para llegar a las Finales.

Para volver a alcanzar ese nivel, es probable que Tatum tenga que recuperar su forma previa a la lesión. Y mientras la franquicia lidia con las dificultades de una situación casi sin precedentes, Tatum y los Celtics representan quizás la mayor incógnita de los “playoffs” de 2026.

La pregunta es: ¿tendrán tiempo suficiente para resolverlo?, pues once partidos más de temporada regular no son muchos.

Lo cierto es que la temporada de Boston Celtics sería un año de transición, dado que la lesión de Tatum —sumada a las salidas durante la temporada baja de Jrue Holiday, Kristaps Porzingis, Al Horford y Luke Kornet— dejó al equipo sin gran parte de su núcleo para el campeonato de 2024.

Sin embargo, los Celtics nunca adoptaron esa mentalidad; la posibilidad del regreso de Tatum se cernía sobre la sorprendente trayectoria del equipo de Boston hacia la élite de la Conferencia Este.

Incluso si nos remontamos a la cirugía de Tatum -realizada la mañana siguiente a la derrota en el cuarto partido contra los New York Knicks, con el fin de evitar la inflamación y acelerar su recuperación en un mes-, existía la convicción de que, efectivamente, Tatum podría regresar en algún momento durante la temporada 2025-26.

“Por la seriedad con la que uno afronta una cirugía”, comentó Joe Mazzulla, entrenador de los Celtics, antes del partido que marcó el regreso de Tatum. “La seriedad con la que uno comienza a abordar el proceso de rehabilitación, no solo desde el plano físico, sino también desde el mental y el emocional…Sabía que él haría todo lo que estuviera a su alcance”.

medida que Tatum iba superando las distintas fases de su recuperación, la atención se centró en cómo se vería su juego una vez que se produjera su eventual regreso. Y una vez que este tuvo lugar, la conversación volvió a cambiar de rumbo.

“Simplemente voy día a día. Probablemente tengo la peor lesión que se pueda sufrir. Regresé en 10 meses. Quería ser perfecto y volver a ser el Jayson del primer equipo de All NBA. No apresuré el proceso de rehabilitación, así que tampoco puedo apresurar este”, argumentó Tatum.

Los primeros ocho partidos de Tatum han estado marcados por muchos altibajos, con dos cifras que destacan de inmediato: una tasa de uso del 30.8 % y una gran dependencia de los triples. «Sería mejor si pudiera soltar un poco más el balón», comentó un entrenador asistente de la Conferencia Este. «Pero no creo que eso vaya a suceder».

El uso de Tatum, si bien está en línea con sus últimas cinco temporadas, no se asemeja al de un jugador que se reincorpora al juego de forma gradual. “Una gran parte de esto consiste en querer regresar y volver a ser lo que eras antes”, señaló un entrenador asistente cuyo equipo se ha enfrentado a Tatum esta temporada. «Resulta difícil decir: ‘Ya estoy de vuelta, pero solo puedo jugar X cantidad de minutos’”.

Además, Tatum ha realizado 75 de sus 139 intento (53.9 %) desde detrás del arco de tres puntos.

“Para mí, los casi nueve triples por partido lo dicen todo”, comentó el entrenador asistente. “Sigue siendo un jugador sumamente inteligente y tiene una gran capacidad de tiro. Pero no parece confiar aún en su pierna, o tal vez todavía no puede superar a sus defensores en el uno contra uno; por eso, está buscando su tiro en suspensión más que nunca”.

A pesar de carecer de una gran explosividad, Tatum está promediando 8.9 rebotes —la cifra más alta de su carrera—, un aspecto que ha resultado fundamental para la plantilla de los Celtics, mermada en estatura tras la baja de sus hombres grandes (Porzingis, Horford y Kornet) durante el verano pasado. Tatum siempre se ha destacado como un defensor sólido, tanto en la defensa colectiva como en las ayudas, y en la presente temporada ha promediado 1.1 robos de balón.

“En mi opinión, son el mejor equipo de la Conferencia Este”, comentó otro entrenador asistente que ha seguido de cerca a los Celtics desde el regreso de Tatum. “No creo que su vuelta esté aportando una ayuda inmediata en este momento, pero estoy convencido de que será determinante de cara a los “playoffs”. “Sencillamente, da la impresión de que todavía no tiene plena confianza en esa pierna. No obstante, si se le permite ejecutar tiros en estático y lanzamientos que le permitan encontrar su ritmo de juego, su rendimiento será excelente”.

Lo cierto es que el desafío que enfrenta Tatum y los Celtics consiste en equilibrar el deseo natural de apresurarse a retomar un rol de primera opción con la realidad de que el mejor camino inmediato a seguir es que Tatum se integre en un rol secundario, detrás del candidato a MPV Jaylen Brown. Lo que no sabemos es cómo lo asimila Tatum, quien no se ve nada bien por ahora y que por eso le cuesta tanto arriesgar a cambio de pocos beneficios.

En la rotación de Boston, Tatum ha asumido en gran medida los minutos que venía jugando Jordan Walsh. El enérgico alero, que cumple su tercera temporada en la liga, promediaba 17.2 minutos por partido, pero no ha jugado en ninguno de los últimos cinco encuentros de Boston. Los 5.3 puntos por partido que Walsh ha promediado esta temporada se quedan muy lejos de lo que puede aportar incluso un Tatum falto de ritmo y, por supuesto, de lo que ofrecería una versión suya en plenitud de condiciones físicas.

Naturalmente, a Tatum le llevará tiempo volver a alcanzar su máximo nivel; algo que, según todas las fuentes consultadas sobre su regreso, terminará sucediendo tarde o temprano. La gran incógnita —y, posiblemente, una de las preguntas más importantes que se ciernen sobre la conferencia— es si logrará recuperar ese nivel durante la próxima participación de los Celtics en los “playoffs”.

 

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