Medellín derrotó 2-1 a Juventud y se clasificó a la fase de grupo de la Copa Libertadores
En un partido más que sufrido, el “rojo de la montaña” logró su primera victoria en casa luego de superar 2-1 al once uruguayo ante pocos aficionados.

En Antioquia dicen que todo lo de Independiente Medellín es sufrido y prueba de ello fue la clasificación que obtuvo frente a Juventud de Piedras, luego de superarlo 2-1 en el Atanasio Girardort de Medellín, ante cerca de 13 mil espectadores.
A pesar de la felicidad de lograr un cupo a la fase de grupos de la Copa Libertadores, la realidad del conjunto de Alejandro Restrepo es muy diferente, como quiera que la relación entre la hinchada roja y el plantel aun es bastante distante y algo quebrada.

Si bien el “rojo de la montaña” fue alentado por los 13 mil espectadores presentes en el máximo coliseo de la capital antioqueña, es evidente que la desconfianza persiste por parte de su hinchada, pues la asistencia del público fue escasa por no decir que mínima, en un juego definitivo por la clasificación a la fase de grupos de la Libertadores.
Fue un preámbulo frío. Afuera del estadio muy poca presencia de los seguidores rojos, tampoco se escucharon los típicos cantos del club y mucho menos el furor de otrora época cuando el equipo irradiaba talento, solvencia deportiva y gran ubicación en la tabla de clasificación. Esta vez hubo un silencio preocupante.
Si bien las tribunas no se llenaron y hubo sectores con muchas sillas vacías, cuando el once de Restrepo saltó a la cancha el aliento de lo pocos presentes no faltó, como tampoco faltaron los reproches. Pero la felicidad llegó cuando Hayen Palacios marcó de cabeza, el primer gol del encuentro.
La ilusión se comenzó a concretar después de un centro que llegó al punto penalti y que el jugador, uno de los fichajes del cuadro rojo para este semestre, conectó con maestría. Fue la segunda anotación del atacante en las rondas previas de Libertadores. En ese momento la afición roja pareció conectarse.

No obstante, los gritos de emoción quedaron en un silencio incómodo en el minuto 25, cuando Federico Barrandeguy anotó un golazo de tiro libre tras falta de Frank Fabra. En ese momento empezaron a silbar a Salvador Ichazo, el arquero del DIM que no ha tenido un buen inicio de semestre.
Para la segunda parte, Medellín lució confundido en el inicio. Intentó atacar, pero no tuvo claridad para consolidar los argumentos deportivos y tácticos ante un equipo uruguayo que fue intenso y que pudo haberse ido adelante en el marcador. El partido estaba muy parejo.
A falta de 7 minutos del final, una vez más el delantero Francisco Fydriszewski se vistió de héroe tras convertir de cabeza el tanto de la victoria.
Entonces, el sentimiento de alegría y solidaridad se apoderó de los aficionados que de inmediato empezaron a gritar y a conectarse con el encuentro. Fueron eternos minutos finales de sufrimiento y nerviosismo. Luego de 9 minutos de alargue, el central paraguayo señaló el final del partido. Como siempre para los aficionados del DIM, fue un partido muy sufrido.